80 GHz: la banda definitiva para backhaul de ultra baja latencia

En este artículo cerramos la serie analizando por qué 80 GHz se ha convertido en la opción preferida para backhaul carrier-grade y aplicaciones donde cada microsegundo cuenta.

Después de analizar la banda V (60 GHz) y sus aplicaciones, el siguiente paso natural en la evolución de enlaces milimétricos es la banda E, y en particular el segmento de 80 GHz (71–86 GHz). Si la banda de 60 GHz destaca por su simplicidad y despliegue rápido, la de 80 GHz está diseñada para algo muy concreto: máxima capacidad, mayor alcance y latencias extremadamente bajas.

80 GHz: la banda definitiva para backhaul de ultra baja latencia

De 60 GHz a 80 GHz: ¿cuándo dar el salto?

En el artículo anterior sobre 60 GHz vimos cómo esta banda es ideal para distancias cortas y despliegues rápidos. Sin embargo, tiene una limitación clave: la absorción por oxígeno, que restringe el alcance efectivo a unos pocos kilómetros.

La banda de 80 GHz elimina en gran medida ese problema:

  • Mayor alcance
  • Mayor estabilidad en condiciones normales
  • Espectro más amplio
  • Enlaces con capacidad multi-gigabit comparables a fibra

Además, gracias a la alta direccionalidad de sus antenas, se consiguen enlaces muy “limpios”, con interferencias prácticamente inexistentes incluso en entornos urbanos densos. Es verdad que esto también implica que los enlaces son más complicados de alinear correctamente.

En 80 GHz se pueden llegar a tener enlaces de 10 Km e incluso 20 Km, pero el apuntamiento es algo muy complicado a estas distancias, ya que las antenas pueden tener una zona de cobertura de menos de 1°. Lograr un apuntamiento correcto a distancias largas requiere de mucha experiencia y paciencia.

Instalación y alineamiento de enlaces en 80 GHz

Uno de los aspectos más críticos, y a menudo subestimados, en los enlaces de 80 GHz es la instalación física. A diferencia de bandas más bajas, donde existe cierto margen de tolerancia, en frecuencias milimétricas pequeños errores mecánicos puede traducirse directamente en pérdida de rendimiento o incluso en la caída del enlace.

En instalaciones con radios de 80 GHz es necesario hacer una instalación robusta donde los movimientos por viento, dilataciones y contracciones por cambios de temperatura o las vibraciones estructurales se reduzcan al mínimo o sean inexistentes.

El motivo principal de esta necesidad es la extrema directividad de las antenas, incluso antenas con poca ganancia pueden tener una apertura menor de 1 grado. Esto implica que cualquier pequeño ajuste que hagamos en la instalación, al apretar los tornillos o al moverse el soporte del radio, puede hacer que la antena deje de apuntar hacia el receptor.

Alineamiento

Como se pueden imaginar, el alineamiento de las antenas es otro punto vital en estos enlaces con una apertura de antena tan pequeña. Las antenas en 80 GHz generan haces extremadamente estrechos. Esto tiene grandes ventajas (alta ganancia, baja interferencia), pero también implica una dificultad añadida: el margen de error en el apuntamiento es mínimo.

Todos los enlaces de 80 GHz incluyen un kit de montaje de alta precisión. En estos accesorios los tornillos para mover la antena son muy precisos, necesitando varias vueltas para mover un solo grado la antena. Hay sistemas más avanzados que permiten mejorar el alineamiento electrónicamente y ajustarlo en tiempo real en caso de pequeñas variaciones debido al viento o dilataciones.

Para hacer un apuntamiento adecuado es necesario tener una estructura muy estable donde instalar los equipos y coordinación entre los equipos de instalación que deben estar en los dos extremos del enlace. El proceso de apuntamiento es lento y meticuloso. A veces alinear correctamente un enlace en 80Ghz pueden llevar varias horas o incluso unos pocos días. Técnicos experimentados ayudan mucho en este proceso mejorando radicalmente los tiempos.

FDD y TDD

En este artículo explico las técnicas de transmisión TDD y FDD. ¿por qué es importante nombrarlas ahora? Porque a diferencia de 60 GHz donde la mayoría de los aparatos utilizan TDD y transmiten y reciben en el mismo canal, en 80 GHz se utiliza FDD y se tiene un canal de transmisión y otro de recepción emparejados entre sí. Esto permite tener una latencia mucho más baja que en cualquier sistema TDD y un ancho de banda mayor, aunque siempre está dividido al 50 % entre subida y bajada.

Latencia extremadamente baja

A diferencia de muchas soluciones inalámbricas tradicionales, los sistemas en 80Ghz están diseñados para funcionar prácticamente como una extensión de la fibra, con latencias del orden de los nanosegundos y con transmisión transparente en capa 1, es decir, básicamente sin procesar la información que entre por el puerto cableado, simplemente cualquier bit que entra, por un lado, es mandado al otro lo más rápidamente posible.

Esto implica que muchas de las soluciones en 80 GHz no tengan ninguna funcionalidad de switching o calidad de servicio o ni siquiera de encriptado, dejando todas estas funciones a los switches o routers de la red que las harán mejor y más rápido, ya que esa es su función principal. Esta simplificación implica que la transmisión tendrá menor latencia, los radios tendrán menor complejidad y se disminuyen los puntos de fallo.

¿Cuándo utilizar soluciones de 80 GHz?

Si necesitamos conectar dos puntos a través de un enlace inalámbrico, tenemos que decidir qué tecnología usar. Los enlaces de 80 GHz suelen ser caros y complejos de instalar. Normalmente, su configuración es muy sencilla, pero su complejidad estriba en lo meticuloso que hay que ser a la hora de la instalación y apuntamiento.

Otro punto de decisión es su gran ancho de banda, que puede llegar hasta los 10 Gbps full dúplex, es decir 10 Gbps de bajada más 10 Gbps de subida.

Por estas razones los enlaces en 80 GHz se utilizan casi exclusivamente para Backhaul, donde se necesitará transmitir grandes cantidades de datos, muy rápidamente y con fiabilidad, condiciones todas que cumplen las soluciones en 80 GHz.

Entre las aplicaciones más comunes podemos encontrar radioenlaces PtP para conectar redes móviles 5G o posteriores y extensión de redes metropolitanas para transmisión de cualquier tipo de datos donde las obras de infraestructura son muy caras o llevan demasiado tiempo.

Podemos concluir que las soluciones en 80 GHz pueden ser usadas para conexiones que requieran gran ancho de banda y baja latencia con muy buena disponibilidad y fiabilidad. Normalmente, se utilizan para enlaces en el core de la red y pueden ser una opción interesante para reemplazar enlaces en banda licenciada.

La banda de 60 GHz: características, aplicaciones y desafíos

Tras haber presentado en nuestro capítulo introductorio una visión general de la E-band (60 a 90 GHz), es momento de adentrarnos con mayor detalle en una de sus porciones más interesantes y versátiles: la banda de 60 GHz.

Esta banda milimétrica, situada en el límite inferior del espectro E-band, destaca por ofrecer grandes anchos de banda, baja latencia, y capacidad para transmitir datos a muy alta velocidad. No obstante, también presenta ciertos desafíos técnicos que deben conocerse bien para aprovechar al máximo su potencial.

¿Qué es la banda de 60 GHz?

La banda de 60 GHz forma parte del espectro de ondas milimétricas (mmWave) y se encuentra comprendida aproximadamente entre los 57 y los 71 GHz, aunque la asignación exacta varía según el país. A diferencia de las bandas más utilizadas actualmente en WiFi (como 2.4 o 5 GHz), el espectro de 60 GHz permite canales mucho más anchos, que pueden superar los 2 GHz por canal, lo que se traduce en capacidades multi-gigabit por segundo. Para que tengan una idea más clara, estos canales pueden ser 100 veces más grandes que los utilizados en 2,4 o 5 GHz.

Esta frecuencia empieza su auge comercial con el reconocimiento de la WiFi Alliance para su uso en los estándares 802.11ad y 802.11ay, de donde surgen nuevos desarrollos para su implementación comercial a precios asequibles.

Desde el punto de vista regulatorio, es una banda no licenciada en muchas regiones, como Estados Unidos, Europa y gran parte de Asia, lo que ha impulsado su adopción tanto en aplicaciones empresariales como de consumo.

Particularidades de la banda de 60 GHz

La banda de 60 GHz es la parte baja de la banda conocida como E-band, que va desde 60 hasta los 90 GHz. En este artículo hablo sobre las características generales de E-band. Estas frecuencias tienen unas características especiales. A continuación, enumero algunas de estas características.

La banda de 60 GHz es conocida por su corto alcance debido a que la energía que transporta es absorbida por el oxígeno del aire. Todos los equipos inalámbricos, al transmitir, van perdiendo potencia, y cuanto más lejos está el receptor, menor potencia le llegará. Cuanto más alta es la frecuencia de transmisión mayor es la atenuación y más sensible es la transmisión a cambios atmosféricos como lluvia o niebla.

Esto es cierto también para la banda de 60 GHz, pero adicionalmente hay otro parámetro que influye particularmente en esta frecuencia, y es el oxígeno del aire. Al transmitir en esta frecuencia, el equipo hace que las moléculas de oxígeno de la atmósfera vibren y absorban la energía transmitida. De esta manera mientras las ondas viajan para llegar al receptor, su energía es absorbida más rápidamente que en cualquier otra frecuencia.

La banda de 60 GHz: características, aplicaciones y desafíos
Atenuación por oxígeno según frecuencia

Esta característica trae tres consecuencias importantes:

  • Los enlaces en 60 GHz son muy cortos (máximo 1,5 o 2 Km): Las antenas tienen que ser muy directivas y con una ganancia muy alta. El desarrollo de la tecnología ha permitido que se utilicen antenas inteligentes para poder utilizar estas frecuencias para aplicaciones multipunto. (Hay varios artículos en el blog sobre antenas, pero este habla sobre las antenas inteligentes)
  • Hay muy pocas interferencias: Por el mismo efecto del oxígeno y de las antenas directivas, las interferencias son casi inexistentes y se pueden reutilizar los canales fácilmente.
  • Alta seguridad inherente: Debido a su naturaleza direccional y a la fuerte atenuación, las señales de 60 GHz tienen muy poco alcance fuera de línea de vista (LoS). Esto, que podría parecer una desventaja, en realidad ofrece una capa de seguridad adicional: las señales son difíciles de interceptar fuera del haz principal, lo que reduce el riesgo de espionaje e interferencia.

Otra característica que podemos resaltar de la banda de 60 GHz es el uso de canales anchos. Cuando utilizamos frecuencias tan altas como las de E-band estamos hablando de una parte muy grande del espectro de radiofrecuencias. Cuando hablamos de la banda de 60 GHz, hablamos de 10 GHz de espectro, mientras que en 5 GHz, hablamos solo de 1 GHz o en 2,4 GHz hablamos solo de 100 MHz.

Por lo tanto, en 60Ghz tenemos una cantidad importante de espectro que se utiliza para transmitir mucha más información. Según las principales regulaciones cada canal en 60 GHz ocupa 2 GHz y puede haber hasta 6 canales dependiendo del país y su regulación.

El uso de canales tan grandes trae como ventaja que se puede transmitir mucha información. Los equipos comerciales actuales pueden transmitir alrededor de 4 o 5 Gbps y además se pueden transmitir de manera mucho más estable que en 5 GHz, pero solo para distancias cortas.

Digo que son más estables porque al no haber prácticamente interferencias, el diseño de enlaces es más preciso y una vez instalados y puestos en funcionamiento funcionan sin perturbaciones. Por supuesto al diseñar estos enlaces hay que tomar en cuenta la lluvia y la humedad, pero si se hace un buen diseño, estos parámetros se toman en cuenta y se sabe de antemano como afectarán al rendimiento del enlace.

Regulación y disponibilidad de espectro

A nivel global, muchos países han optado por hacer disponible esta banda de forma no licenciada, pero con ciertas restricciones técnicas principalmente de potencia o directividad de las antenas. Estas limitaciones están orientadas a una utilización ordenada del espectro y permitir la instalación de muchos enlaces en zonas pequeñas.

En Europa, por ejemplo, la CEPT ha definido un uso armonizado del rango 57-71 GHz, permitiendo su utilización sin licencia bajo ciertas condiciones. En EE. UU., la FCC ha habilitado los 57-71 GHz para uso no licenciado, lo que representa uno de los bloques de espectro sin licencia más amplios del mundo.

Conclusión

La banda de 60 GHz representa un equilibrio entre capacidades de transmisión muy altas y desafíos técnicos considerables. Si bien no es una solución universal, en los casos adecuados ofrece una alternativa potente y flexible a la fibra, al tiempo que abre nuevas posibilidades para las redes inalámbricas del futuro.

Puede jugar un papel muy importante en aplicaciones tanto de interior como de exterior, y familiarizarse con las limitaciones y ventajas de la tecnología en 60Ghz es un punto importante para los desarrollos inalámbricos futuros.